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PARTES

 

El instrumento tiene básicamente cinco partes (las que mencionarán con las medidas del clarinete soprano en si bemol de sistema BÖHM) 24 a 25 agujeros y 21 a 23 llaves (Fig. 42).

Fig. 42 Partes

Boquilla. También llamada simplemente pico, es la parte más importante en cuanto al sonido se refiere (Fig. 43). Tiene una medida promedio de 7,5 cm de largo y 1,7 cm más de acople con el barrilete.

 

Fig. 43 Boquilla

 

La cara abierta se llama tabla y varía de 19.5 mm a 22.5 mm. Es plana hacia lo ancho y forma una curva a lo largo hasta la punta de la boquilla. Gracias a la curva, cuando se coloca la lengüeta, se forma una abertura por la cual se introduce el aliento del ejecutante, que permite hacer vibrar la caña y la columna de aire.

El diámetro de la abertura varía según el tipo de boquilla, la forma de la boca y la fuerza de los labios en cada persona. Puede medir entre 1.065 mm y 1.47mm y de él depende una buena calidad de sonido.

Las combinaciones entre las longitudes de la tabla y la abertura ofrecen variaciones en el timbre, la potencia y la dificultad de ejecución, clasificando ciertas boquillas como más apropiadas para determinados géneros musicales (jazz, música de cámara, solista,etc.)

Se construyen, en su mayoría, boquillas de ebonita y no son tan comunes en cristal y metal. Sin embargo, antes se usaban de marfil o madera pero tenían dificultades como su fragilidad y la sensibilidad a los cambios de temperatura y a la humedad.

La boquilla está acompañada por una abrazadera o ligadura, que la rodea y permite a través de uno o dos tornillos fijar con fuerza la lengüeta. Las abrazaderas se hacen de metal (Fig. 45, 46), plástico (Fig. 45) o cuero (Fig. 44), siendo este último hoy en día, uno de los preferidos gracias a su excelente tensión. 

 

 

Fig. 44 Tapaboquillas y abrazadera de cuero

Fig. 45 Tapaboquillas y abrazadera de metal y plástico

 

Fig. 46 Tapaboquillas y abrazadera con láminas de presión

 

Las cañas (Fig. 47) se hacen de bambú o plástico y tienen una longitud media de 6.5 cm. Se clasifican con una numeración que va desde el 1 y asciende en medios hasta el 5. Por ejemplo: 1, 1½ , 2, 2½. No muy comunes son algunas numeraciones en cuartos como 2¾ o 3¾. Los números superiores representan lengüetas largas, gruesas y duras, contrario a los números inferiores que se refieren a cortas, delgadas, con sonido brillante y poco dulce.

Fig. 47 La caña y sus partes

 

El uso de un número determinado en la caña es relativo al tipo de boquilla que se utiliza. De este modo para boquilla más abierta, caña más suave; con la tabla más larga, caña más fuerte y viceversa.

El tapaboquillas, de metal o plástico (Fig. 44, 45, 46), protege de golpes o roces y en especial evita partir la caña o la boquilla.

 

Barrilete. También llamado cilindro o barril (Fig. 48), es la unión entre la boquilla y el cuerpo. Tiene una longitud media de 6,5 cm y permite la afinación del instrumento, al introducirse más o menos en el cuerpo o la boquilla. Esto es, entre más separado de ellos, se aumenta el largo total del instrumento obteniéndose una afinación más baja y viceversa.

Fig. 48 Barrilete

Cuerpo superior. En esta sección del clarinete se coloca la mano izquierda y tiene una medida aproximada de 19 cm. Adicionalmente 1,5 cm en cada extremo, permiten acoplarlo al barrilete y al cuerpo inferior. Consta de 15 a 16 agujeros, 9 de los cuales, sin colocar ningún dedo, permanecen cerrados; 3 llaves de anillo para los dedos pulgar índice y medio y en ocasiones una más para el anular; Por último 9 a 10 llaves más, para sumar en total 12 a 14 llaves según el instrumento.

Cuerpo inferior. Mide 23,5 cm en los clarinetes más comunes, cuya extensión llega hasta el mi

y unos 2,5 cm más, en los también llamados popularmente de "registro completo" que logran el mi bemol.

Además 2 cm en su extremo inferior, permiten el acople con el pabellón.

En esta parte se coloca la mano derecha, que sostiene al instrumento por medio de una pieza metálica en su lado posterior y se apoya sobre el dedo pulgar. Tiene 9 a 10 agujeros, de los cuales 3, sin colocar los dedos, permanecen cerrados; una llave de tres anillos para los dedos índice, medio y anular y 8 a 10 llaves más para un total de 9 a 11 según el instrumento.

Pabellón. Tiene forma cónica y se abre más que el del oboe. Por su apariencia es también llamado campana (Fig. 49). Su longitud es de 11 cm aproximadamente y su perforación final tiene un diámetro cercano a los 6 cm. Las características sonoras del pabellón pueden cambiar considerablemente según el material de construcción, el espesor, el diámetro de la perforación y el uso o no de anillos metálicos en sus extremos.

Fig. 49 Pabellón

Otros. Las llaves terminan en unas almohadillas, que permiten afinar y cerrar adecuadamente los agujeros, llamadas zapatillas. Se hacen en fieltro recubierto con plástico, aunque algunas pueden tener en su lugar una pieza de corcho o goma.

La tensión y buen funcionamiento de las llaves se controlan mediante pequeñas piezas metálicas llamadas agujas, resortes y muelles. Las agujas son varillas que se sujetan al lado de las llaves. Los muelles son láminas aseguradas mediante tornillos debajo de las llaves y apoyados sobre un "camino" tallado en el cuerpo del instrumento. Los resortes se colocan debajo de las llaves, su uso es poco frecuente y al igual que las agujas y los muelles permiten que al ser oprimidas las llaves, vuelvan a su posición original.

El sistema de llaves se asegura mediante tornillos metálicos y/o plásticos de longitudes entre 0,7 cm y 4,3 cm.

Otro elemento muy presente es el corcho. En los extremos de la boquilla y el cuerpo (Fig. 50) permite el fácil y hermético acople entre secciones (corchos de espiga) y en las llaves se usa en pequeñas piezas para calibrar su rango de movimiento y por tanto la afinación del instrumento.

Fig. 50 Corcho de espiga

  

 

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